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Reubicación en Suiza

Suiza es conocida internacionalmente por su alta calidad de vida. Suiza se localiza en el corazón de Europa. Las familias que se mudan a Suiza encuentran estabilidad política, bellísimos escenarios naturales, seguridad, confidencialidad, acceso a servicios financieros de clase mundial, y servicios para la salud y educativos reconocidos mundialmente. Y si añadimos sus muy atractivas condiciones fiscales, tenemos las principales razones por las que muchos extranjeros acaudalados eligen Suiza como su país de residencia.

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Contenido:

  1. Historia de Suiza
  2. Gobierno y economía de Suiza
  3. Los impuestos en Suiza
  4. Tratamiento fiscal especial para los extranjeros que se reubican en Suiza
  5. Ventajas de vivir en Suiza
  6. Visa y permiso de residencia
  7. Cómo convertirse en residente de Suiza
  8. La ciudadanía en Suiza
  9. Salir de su país de residencia y trasladarse a Suiza
  10. Dar el paso


Historia de Suiza

Suiza es una república federal y su nombre oficial es Confederación Suiza. Tuvo su origen hace más de 700 años, en el año 1291. La alianza en ese año entre los cantones de Schwyz, Uri y Unterwalden (ubicado en los Alpes centrales) fue el comienzo de la Confederación Suiza. En los siglos siguientes los otros cantones que ahora constituyen la confederación fueron uniéndose sucesivamente a esta alianza. En 1798 la Confederación Suiza fue invadida y conquistada por la vecina Francia. Hasta que el Congreso de Viena restauró la independencia de la Confederación Suiza en 1815 estuvo bajo el control de la Francia napoleónica.

Desde 1815 Suiza no ha entrado en guerra con ninguna nación extranjera, y desde entonces adoptó una política de neutralidad en todos los conflictos internacionales. Sin embargo, tuvo algunos conflictos internos en las primeras décadas del siglo XIX. Esos conflictos fueron los que desencadenaron la creación de la Constitución suiza en 1848 y el establecimiento de la República Federal Suiza que conocemos hoy en día. Desde entonces, Suiza ha estado en paz consigo misma y con los demás países.


Gobierno y economía de Suiza

La Constitución de 1848 fue fundamental para dar un sentido de unidad al país con pleno respeto a sus diversidades regionales. Hoy en día Suiza está organizada en tres ámbitos político-administrativos: municipios, cantones y federación. Tiene un total de 26 cantones, cada uno de los cuales goza de una considerable libertad política y autonomía administrativa dentro de la estructura federal.

El gobierno federal suizo o "Consejo Federal", con Berna como sede, consta de siete miembros que representan a los siete departamentos. Cada año un miembro diferente se convierte en el Presidente Federal; su puesto no le confiere poderes especiales o privilegios y aún como presidente sigue administrando su propio departamento. Los cuatro partidos políticos más importantes están representados en el Consejo Federal. La Cancillería Federal asiste y asesora al Consejo en su administración. El pueblo suizo tienen el poder de influir en los asuntos políticos en todos los ámbitos de gobierno (federal, cantonal y municipal) a través de su sistema casi exclusivo de democracia directa.

Por su ubicación en el corazón de Europa, Suiza es verdaderamente multicultural. La coexistencia de diferentes grupos lingüísticos y regiones culturales no afecta la estabilidad interna del país. Además de los cuatro idiomas oficiales —alemán, francés, italiano y romanche— existe una amplia variedad de otros idiomas, con la lengua inglesa a menudo sirviendo como el lenguaje de los negocios.

Competitividad

Siendo una de las economías más competitivas del mundo, Suiza goza de una economía moderna, estable y de las más capitalistas del mundo. Casi siempre es ubicada entre los cinco principales países en el Índice de Libertad Económica (en EN), al tiempo que mantiene servicios públicos de gran amplitud.

Los servicios bancarios, los seguros, las maquinarias de precisión, la micro-tecnología, la alta tecnología, la biotecnología y los productos farmacéuticos son las principales áreas de la economía suiza; las pequeñas y medianas empresas también juegan un papel importante. Los bancos están fuertemente regulados, tanto a nivel microprudencial como en el macroprudencial y la seguridad para los depositantes es excelente.

Suiza tiene una muy baja proporción de deuda pública, y por ello es uno de los pocos países en el mundo con una calificación crediticia AAA. Los inversionistas internacionales han considerado durante mucho tiempo al franco suizo (CHF) como una moneda de "refugio seguro".

El principal socio comercial de Suiza es la Unión Europea (UE). Aunque Suiza no es miembro de la UE (ni de la eurozona), ha sido parte de la zona Schengen desde finales de 2008.


Los impuestos en Suiza

El impuesto sobre la renta en Suiza se recauda en los tres ámbitos: federal, cantonal y municipal. Cada cantón tiene su propio sistema impositivo, junto con el sistema impositivo federal.

  • Impuesto sobre la renta: Las familias que se reubiquen en Suiza, que no hayan optado por la tributación a suma global o no califiquen para ella (ver más adelante), estarán sujetas a un impuesto sobre la renta progresivo en su ingresos mundiales, independientemente del origen de estos. Todas las partidas de ingresos deben ser declaradas, ya sean ingresos por actividades personales dependientes o independientes, bienes raíces o bienes muebles. Los propietarios de bienes raíces en Suiza que utilicen los mismos, tienen que agregar un valor locativo presunto a sus ingresos gravables. Un pequeño monto de impuesto eclesiástico es recaudado de los contribuyentes que se declaran como pertenecientes a alguna de las principales comunidades religiosas.

    Las ganancias de capital no están sujetas a impuestos si son obtenidas de la enajenación de bienes muebles personales. La venta de bienes raíces en Suiza es una excepción, en ésta el impuesto sobre las ganancias de capital queda a cargo del vendedor.

    Dado que las tasas impositivas pueden variar sustancialmente de un cantón a otro y, dentro de los cantones de municipio a municipio, la elección de residencia de las personas que se reubican en Suiza puede tener considerables consecuencias fiscales. Además de los impuestos cantonales y municipales, se deben pagar impuestos federales, estos son calculados por separado, con sus propias deducciones y curva progresiva, y pueden llegar a 11.5% de los ingresos gravables.

  • Impuesto sobre el patrimonio: Los impuestos sobre el patrimonio son progresivos y se recaudan en los ámbitos cantonal y municipal, pero no en el federal. Se calculan y pagan aparte del impuesto sobre la renta. Los residentes en Suiza están sujetos al impuesto sobre el patrimonio en sus activos netos globales, con la excepción de los bienes inmuebles ubicados fuera de Suiza y, en algunos casos, los activos de negocios en el extranjero. Las deudas y los gastos personales son deducibles del valor bruto de los bienes del contribuyente. Al igual que con el impuesto sobre la renta, la elección de residencia al mudarse a Suiza puede tener un gran impacto en el monto del impuesto a pagar sobre el patrimonio.
  • Impuestos sobre herencias y donaciones: Los impuestos sobre herencias y donaciones para las personas que viven en Suiza no son aplicados en el ámbito federal, sino solo en el cantonal (así como, en algunos casos, en el ámbito municipal).

    Las tasas impositivas varían de un cantón a otro y suelen ser progresivas en función de la cercanía de la relación con la persona fallecida o donante y la cantidad heredada. La transmisión de bienes al cónyuge supérstite está exenta de impuestos en todos los cantones. La transmisión de bienes a los descendientes y las donaciones son gravadas en unos cuantos cantones solamente. En la mayoría de los cantones, la transmisión de bienes a los hijos está totalmente exenta de impuestos. El cantón de Schwyz es el único que no grava impuestos sobre herencias y donaciones en absoluto.

    De acuerdo con la legislación suiza, el país de residencia del causante o donante tiene derecho a gravar las herencias y donaciones, con excepción de los bienes inmuebles que se gravan en el lugar donde están ubicados. Los destinatarios de los bienes o donaciones son los responsables de pagar los impuestos que correspondan. En los casos de herencia o donación a un tercero no familiar, la tasa impositiva aplicable puede, en el peor de los casos, superar el 50%.

  • IVA: El impuesto al valor agregado (IVA) es gravado a tasas distintas, siendo la máxima 8%.

  • Impuesto de salida: Cuando las familias adineradas dejan Suiza y se reubican en otra jurisdicción, no se les cobra ningún impuesto de salida sobre el patrimonio generado mientras estuvieron en Suiza, ni sobre las ganancias no realizadas.

Tratamiento fiscal especial para los extranjeros que se reubican en Suiza

Conforme a la legislación fiscal federal y cantonal, los extranjeros que obtienen la residencia en Suiza pueden, en ciertos cantones, solicitar ser gravados sobre la base de los gastos de subsistencia y no sobre los ingresos reales ni el patrimonio neto. La base gravable en este caso son los gastos debidos al estilo de vida del contribuyente y su familia. Este sistema se llama tributación a suma global.

La tributación a suma global sustituye a los impuestos comunes sobre la renta y el patrimonio, pero no cubre los impuestos sobre herencias y donaciones. La tributación a suma global puede resultar en una carga tributaria menor comparada con los impuestos estándar sobre la renta y el patrimonio.

¿Quién es elegible?

Una persona que:

  • establece su residencia en Suiza por primera vez o tras una ausencia de al menos diez años, y
  • no realiza ninguna actividad lucrativa en Suiza

es elegible para negociar y celebrar un convenio de tributación a suma global con las autoridades fiscales suizas.

Las personas que se hayan reubicado en Suiza y cumplan con los criterios de tributación a suma global pueden presentar una solicitud para dicho trato fiscal a las autoridades fiscales cantonales (Nota: algunos cantones suizos han abolido la tributación a suma global, en ellos la tributación a suma global ya no está disponible en el ámbito cantonal.) Si la persona que desea tributar conforme al régimen fiscal a suma global está casada, el cónyuge también debe establecer su residencia en Suiza y no puede llevar a cabo ninguna actividad lucrativa en ese país.

La tributación a suma global para los extranjeros que cambian su residencia a Suiza aplica por un período indefinido, aunque la suma global es renegociada o revisada periódicamente por las autoridades locales. Los ciudadanos suizos, incluso los que tienen una doble nacionalidad, no pueden tributar a suma global. El derecho a la tributación a suma global expira cuando la persona comienza a trabajar en Suiza o bien obtiene la ciudadanía suiza.

Base del impuesto sobre la renta

El impuesto a pagar en virtud del convenio de suma global se carga sobre una base gravable presunta: la suma global. Esta base gravable no se relaciona con los ingresos reales de la persona, sino que se deriva de los gastos de manutención anuales de la persona, incluyendo los de la pareja e hijos (si son menores de edad). Estos incluyen todos los gastos de manutención de la familia, tanto en Suiza como en el extranjero.

Dado que estos gastos de manutención son difíciles de determinar para las autoridades, las regulaciones federales también requieren de una base gravable mínima de siete veces la renta o el valor del alquiler de la vivienda habitual del contribuyente en Suiza. La mayor de las dos cantidades —gastos de manutención anuales documentados o siete veces el alquiler o valor del alquiler— es la suma global gravable presunta.

Como la suma global es negociable, las autoridades fiscales tienen la libertad de fijar la base gravable de las negociaciones a un nivel diferente y aún más alto. Los factores que intervienen son el patrimonio total global de la persona, la edad, la situación familiar y el municipio en el que vivirá el contribuyente. Más allá de los criterios establecidos en la ley correspondiente (en el ámbito federal aplica una base gravable mínima de CHF 400,000), los cantones hoy en día también requieren de una base gravable mínima para aplicar la tributación a suma global. En la mayoría de los cantones ésta comienza en CHF 400,000.

Base del impuesto sobre el patrimonio

Una base gravable presunta sobre el patrimonio forma parte también de las negociaciones con las autoridades cantonales. Puesto que no hay impuesto federal sobre el patrimonio, solo se negocian el impuesto sobre el patrimonio cantonal y el municipal. Una vez más se aplica un mínimo, que difiere de un cantón a otro. A menudo, se utiliza un multiplicador de la base gravable presunta del impuesto sobre la renta para establecer el monto del patrimonio presunto.

Tasa impositiva aplicable

La tablas progresivas ordinarias y las tasas impositivas —aplicables a todo ciudadano suizo— son empleadas para determinar los ingresos reales y el impuesto sobre el patrimonio pagadero sobre los montos negociados (la suma global). Esto se hace para los impuestos sobre la renta y sobre el patrimonio cantonales y municipales, así como, por separado, para el impuesto federal sobre la renta. La ventaja del convenio a suma global, por tanto, no se deriva de tarifas especiales, sino del hecho de que la base gravable presunta basada en el gasto es potencialmente mucho más baja que los ingresos anuales reales (y el patrimonio global).

Control de cálculo

Conforme a la legislación federal, la base gravable negociada se revisa anualmente con base en un control de cálculo específico. Si la base gravable resultante de este control de cálculo es mayor que la base gravable calculada para la tributación a suma global, entonces se tomará en cuenta la cantidad más alta para establecer el impuesto a pagar.

Tributación modificada a suma global

Ciertos convenios de doble tributación pueden denegar sus beneficios a los contribuyentes ubicados en la categoría fiscal a suma global. Estos tratados fiscales contienen disposiciones específicas según las cuales una persona solo puede reclamar los beneficios de los mismos si todos los ingresos procedentes de ese país están completamente sometidos a impuestos en Suiza, de acuerdo con las normas fiscales ordinarias suizas.

Impuestos sobre herencias y donaciones y su conexión con la tributación a suma global

Los impuestos sobre herencias y donaciones no están incluidos en el convenio a suma global. Por lo tanto, se aplican las mismas reglas y excepciones generales descritas ya en la sección "Los impuestos en Suiza".

Sin embargo, en unos cuantos cantones, las exenciones con respecto a la transmisión de bienes al cónyuge o descendientes no aplican a los contribuyentes a suma global o aplican solo parcialmente.

Hay que tener en cuenta que las consecuencias de las leyes civiles y fiscales dependen mucho de su situación personal específica. Por eso es importante que revise sus situación particular, sus objetivos y estructura, para asegurarse de cumplir con las leyes aplicables antes de hacer algún cambio.

Diferencia entre los ciudadanos de la UE y los ciudadanos no comunitarios

Tanto los ciudadanos de la UE como los no comunitarios pueden solicitar el régimen suizo de tributación a suma global. En el caso de los ciudadanos no comunitarios, la base gravable de los ingresos y del patrimonio que las autoridades fiscales cantonales propondrán será considerablemente más alta que las bases gravables mínimas mencionadas anteriormente y que son ofrecidas a los ciudadanos de la UE.


Ventajas de vivir en Suiza

Suiza es un país mundialmente reconocido por su inigualable calidad de vida, sus bellezas naturales, la seguridad de su entorno social, su excelente sistema educativo y su sistema de salud de vanguardia. Por no hablar de su reputación como un gran destino vacacional. Los animados centros de sus ciudades, sus encantadores poblados y su rica historia cultural hacen de Suiza un lugar ideal para reubicarse. En el "Estudio de Calidad de Vida" mundial de Mercer, las ciudades de Zúrich y Ginebra se ubican entre las diez primeras años tras año.

El patrimonio cultural de Suiza es amplio y variado. Las influencias de la cultura alemana, francesa, italiana y romanche en Suiza destacan claramente; su fuerte regionalismo hace que sea difícil hablar de una sola y homogénea cultura suiza.

Las clínicas e instituciones de renombre mundial que utilizan algunas de las tecnologías médicas más avanzadas han dado a Suiza la reputación de tener uno de los sistemas de atención a la salud más avanzados del mundo.

Educación

Para asegurarse de que Suiza sigue siendo un país líder en educación, el gobierno suizo hace la inversión financiera más alta por estudiante que cualquier otro país miembro de la OCDE. El país cuenta con universidades destacadas, como el Instituto Federal Suizo de Tecnología en Zúrich, así como el IMD en Lausana, una de las más importantes escuelas de negocios del mundo. También hay numerosas escuelas privadas e internacionales de excelente reputación gracias a la bien cimentada y muy respetada tradición pedagógica suiza.

Bienes raíces

Dependiendo del cantón y municipio específico, los precios de los bienes raíces van desde los económicos hasta los caros. Los precios están por lo general vinculados con el nivel del impuesto sobre la renta en el cantón y la municipalidad de que se trate; los precios inmobiliarios son altos donde el nivel de impuestos es bajo, y son más bajos donde los impuestos son más altos.


Visa y permiso de residencia

Los residentes de la UE, también llamados ciudadanos comunitarios, pueden entrar a Suiza libremente. Para ellos, un documento de viaje vigente es suficiente (pasaporte o tarjeta de identidad). Como Suiza es parte del espacio Schengen, los residentes de éste espacio pueden incluso cruzar las fronteras de Suiza sin necesidad de ningún control.

Los ciudadanos no comunitarios necesitan un documento de viaje vigente para entrar a Suiza y deben comprobar si es necesaria una visa Schengen (normalmente lo es). La visa Schengen debe ser válida para toda la estancia en Suiza. La persona también debe tener los recursos económicos para sostenerse durante su estancia y para pagar su viaje de regreso, así como estar cubierta por un seguro médico válido durante su viaje.

Los extranjeros están autorizados a permanecer en Suiza por un máximo de 90 días. Los que quieran permanecer más tiempo en este país deben solicitar un permiso de residencia. Para poder obtener empleo, aunque sea por un lapso menor a 90 días, es obligatorio tener un permiso de residencia.


Cómo convertirse en residente suizo

Suiza tiene firmado un tratado con la UE, que da a sus ciudadanos el derecho a la libre circulación entre sus respectivas jurisdicciones. Las condiciones para los ciudadanos de la UE (y los ciudadanos del Espacio Económico Europeo) de convertirse en residentes de Suiza, sin ser empleados o empresarios independientes, son:

  1. Rentar o adquirir un bien inmueble en Suiza
  2. Dar pruebas de poder sostenerse financieramente por sí mismos
  3. Obtener una cobertura de seguro de salud válida en Suiza
  4. Solicitar un permiso de residencia

Cuando se cumple con las condiciones anteriores, el procedimiento para obtener un permiso de residencia temporal en Suiza es relativamente simple, pero se recomienda que recurra a un asesor local o banco privado para ayudarle en el proceso.

Las condiciones a cumplir son las siguientes:

  1. Bienes. Los ciudadanos de la UE pueden libremente adquirir o rentar un inmueble en cualquier lugar de Suiza al mudarse a este país. No es posible adquirir un inmueble o firmar un contrato de alquiler sin haber mostrado una copia del permiso de residencia. Por lo tanto, la búsqueda de un inmueble se lleva a cabo normalmente al mismo tiempo que se solicita el permiso de residencia.

  2. Prueba de recursos económicos. Una persona que sea ciudadana de la UE tiene que demostrar que puede sostenerse a sí misma (y a su familia, si corresponde) sin depender de la seguridad social suiza. Los jubilados también deben demostrar que no van a depender del sistema suizo de pensiones, discapacidad y seguridad para la viudez.

  3. Seguro médico. Regulado por la Ley Federal del Seguro para la Salud de 1994, el seguro para la salud es obligatorio para todas las personas que residan en Suiza, y debe ser obtenido en los primeros tres meses de haberse instalado o de haber nacido en el país. Las compañías de seguros suizas generalmente ofrecen tres niveles de cobertura: estándar, medio privada y privada. Solo es obligatoria la cobertura del plan estándar. Las compañías de seguros suizas están obligadas a aceptar a cualquier residente en Suiza para la cobertura estándar.

  4. Condiciones administrativas. Por lo menos, los siguientes documentos deben ser presentados a las autoridades municipales:
    • Pasaporte vigente (también de los hijos menores a los18 años, si corresponde)
    • Certificado de nacimiento revalidado (también de los hijos menores a los 18 años, si corresponde)
    • Certificado de matrimonio o divorcio, según corresponda
    • Comprobante de una póliza de seguro de salud válida en Suiza
    • Contrato original de renta o adquisición de un inmueble en Suiza.

En todos los casos, los documentos deben ser presentados en sus originales. Después de haber recibido un permiso de residencia temporal y de haberse reubicado de hecho en Suiza, el permiso de residencia permanente se obtiene después de cinco años normalmente.

Las posibilidades de que un ciudadano no comunitario se convierta en residente de Suiza sin tener un empleo o ser empresario independiente son limitadas. Por lo general, solo hay dos categorías de personas (en una cantidad anual restringida) que califican para obtener el permiso de residencia en Suiza:

  • Los ciudadanos no comunitarios que solicitan el caro sistema de tributación a suma global (ver secciones anteriores)
    y
  • Los jubilados (mayores de 55 años) procedentes de jurisdicciones fuera de la UE, con fuertes conexiones comprobables con Suiza, totalmente retirados y que evidencien tener medios económicos considerables.

Después de haber obtenido un permiso de residencia temporal y haberse reubicado en Suiza, un ciudadano no comunitario puede solicitar un permiso de residencia permanente después de diez años.

La obtención de un permiso de residencia en Suiza también es posible mediante el establecimiento de una empresa que cree oportunidades de empleo para personas que ya sean residentes en Suiza. Esta opción está fuera del alcance de este artículo.


La ciudadanía suiza

No existe un procedimiento fácil para que los extranjeros obtengan la ciudadanía suiza sin tener relaciones familiares que los unan al país. No existe tampoco un programa especial de ciudadanía, como algún programa para inversionistas en Suiza.

Solo se puede solicitar la ciudadanía suiza después de haber vivido en el país por lo menos 12 años. La cantidad de años vividos en Suiza entre las edades de 10 a 20 años cuentan el doble. No solo las autoridades federales evaluarán su solicitud, también lo harán las autoridades cantonales y municipales. Los requisitos son los siguientes:

  • Haber vivido varios años en un mismo municipio (el número de años requeridos varía de un cantón a otro)
  • Probar que se ha integrado plenamente a la sociedad suiza
  • Haberse adaptado a las costumbres y tradiciones suizas
  • No representar ningún tipo de amenaza para Suiza
  • No tener problemas fiscales o legales graves, tales como una deuda tributaria.

Para poder obtener la nacionalidad suiza no es necesario renunciar a su propia nacionalidad. Así que puede tener doble ciudadanía una vez que haya obtenido el pasaporte suizo. La solicitud de ciudadanía suiza puede ser rechazada.


Salir de su país de residencia y trasladarse a Suiza

Después de haber obtenido un permiso de residencia temporal y haberse reubicado en Suiza, se le considerará residente fiscal pleno de Suiza, si vive allí por lo menos tres meses al año.

Como la mayoría de las jurisdicciones aplican la regla de que se deben pasar seis meses en la jurisdicción respectiva para ser considerado residente fiscal, podría encontrarse en la situación de que no solamente uno sino dos países le consideren residente fiscal pleno en su jurisdicción. El resultado de esa situación podría ser la doble tributación, en lugar de la carga impositiva reducida que muy probablemente estaba buscando. Un tratado para evitar la doble tributación podría resolver este problema, pero quizás no sea la forma que tenía usted prevista. Por tanto, es esencial haber evaluado todos estos riesgos antes de efectivamente mudarse a Suiza.

En este sentido, también hay que contemplar los llamados impuestos de salida, que son impuestos exigibles en ciertas jurisdicciones cuando una persona acaudalada se reubica en otra jurisdicción de manera permanente.


Dar el paso

Si usted está pensado mudarse a Suiza, debe asegurarse de que un banco privado local, una family office multifamiliar o un abogado especializado le guíe a través del proceso. Si desea recibir más información sobre los beneficios y las posibilidades de una reubicación en el extranjero, póngase en contacto con nosotros. Esperamos nos permita asistirle.

Autor: , LLM, TEP
Este texto es una traducción. En caso de que existiera alguna duda, por favor consulte el texto original en inglés.
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La información proporcionada en esta página, con respecto al sistema tributario y los criterios para obtener la residencia, es de carácter general y no debe considerarse como asesoramiento legal o fiscal ni como invitación para obtener clientes para servicios legales o fiscales. Aunque toda la información es actualizada con regularidad, algunos datos podrían haber cambiado.


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